Oaxaca Profundo

jueves, 5 de febrero de 2026

Jóvenes Creadores 2026: un primer encuentro para poner ideas en común

2/05/2026 03:15:00 p. m. 0
Jóvenes Creadores 2026: un primer encuentro para poner ideas en común

La edición 2026 de Jóvenes Creadores arrancó con un encuentro virtual que reunió a 225 creadoras y creadores de todo el país, seleccionados para desarrollar proyectos artísticos en distintas disciplinas. Más que un acto protocolario, la sesión funcionó como un primer espacio de diálogo: ahí se presentaron ideas, se compartieron procesos y comenzaron a tejerse las redes que acompañarán el trabajo creativo a lo largo del año.


Durante el encuentro, las y los participantes —jóvenes de entre 18 y 34 años— conocieron a las 72 tutoras y tutores que los acompañarán en el desarrollo de sus proyectos. Cada intervención permitió asomarse a las búsquedas personales, las inquietudes estéticas y las preocupaciones sociales que atraviesan a esta generación de artistas.


Desde distintas perspectivas, se subrayó la manera en que las nuevas generaciones abordan temas contemporáneos con miradas frescas y lenguajes propios, así como el valor del intercambio entre generaciones. En ese cruce, las tutorías se plantean como un puente entre la experiencia y la exploración, entre lo aprendido y lo que está por descubrirse.


El encuentro también sirvió para marcar el ritmo del trabajo que seguirá en los próximos meses: se definieron directrices, mecanismos de comunicación y metas calendarizadas que guiarán los procesos creativos de cada proyecto. Más allá de lo individual, el énfasis estuvo puesto en la construcción de comunidad y en la escucha entre pares.


Las sesiones permitieron que cada beneficiaria y beneficiario presentara su proyecto, compartiera avances, dudas e intereses. Para las y los tutores, este primer acercamiento fue clave para conocer los distintos enfoques, portafolios y preguntas que atraviesan a los participantes, así como para abrir un diálogo horizontal desde el inicio.


En esta edición del programa fueron seleccionados 131 proyectos encabezados por mujeres y 94 por hombres, provenientes de todas las regiones del país. Las propuestas abarcan once disciplinas —desde arquitectura, artes visuales y música, hasta letras, medios audiovisuales y artes y tradiciones populares— que, a su vez, se dividen en 31 especialidades.


Los resultados de estos procesos creativos se darán a conocer hacia finales de año. Por ahora, el primer encuentro dejó claro que Jóvenes Creadores 2026 no es solo una convocatoria: es un espacio de acompañamiento, conversación y construcción colectiva donde las ideas empiezan a tomar forma.

Oaxaca suma dos nuevas rutas aéreas con Volaris a partir de junio

2/05/2026 09:01:00 a. m. 0
Oaxaca suma dos nuevas rutas aéreas con Volaris a partir de junio

La conectividad aérea de Oaxaca seguirá creciendo este año. A partir del 1 de junio, la aerolínea Volaris abrirá dos nuevas rutas que enlazarán al estado con Querétaro y Puebla, ampliando las opciones de viaje hacia la capital oaxaqueña y la Costa.


Las nuevas conexiones serán Querétaro–Oaxaca y Puebla–Huatulco, ambas con una duración aproximada de una hora de vuelo y con frecuencias los lunes, miércoles, viernes y sábado. Los boletos ya se encuentran disponibles a través del sitio web y la aplicación móvil de la aerolínea.


En el caso de la ruta Querétaro–Oaxaca, los vuelos saldrán a las 10:14 horas desde Querétaro y a las 12:03 horas desde la ciudad de Oaxaca. Por su parte, la conexión Puebla–Huatulco tendrá salidas a las 9:55 horas desde Puebla y a las 11:39 horas desde la Costa oaxaqueña.


Estas nuevas rutas se suman a la red que Volaris ha construido en Oaxaca desde 2008, año en que inició operaciones en la entidad. Desde entonces, la aerolínea ha transportado a más de 8.1 millones de pasajeros a través de 11 rutas que conectan la ciudad de Oaxaca con diversos destinos nacionales y con Los Ángeles, Estados Unidos.


En el caso de Huatulco, donde Volaris opera desde 2014, más de 2.1 millones de pasajeros han viajado mediante las rutas que enlazan este destino con Guadalajara y la Ciudad de México.


Con estas nuevas conexiones, Oaxaca refuerza su presencia en el mercado aéreo nacional y amplía las alternativas para quienes buscan llegar tanto a su capital cultural como a sus destinos de playa.

Maroma: la fiesta, la memoria y los fantasmas de la Mixteca suben a escena

2/05/2026 01:07:00 a. m. 0
Maroma: la fiesta, la memoria y los fantasmas de la Mixteca suben a escena

La maroma —esa mezcla de acrobacia, humor, música y rito que durante décadas animó fiestas y panteones en la Mixteca oaxaqueña— vuelve a respirar sobre el escenario. Maroma es el nombre del espectáculo creado por Idiotas Teatro y Pasatono Orquesta, una puesta que transforma una tradición en riesgo de desaparecer en una experiencia escénica donde el cuerpo, la música y la memoria dialogan con el presente.


El montaje, que se presentará el sábado 7 y domingo 8 de febrero, con dos funciones diarias a las 17 y 19 horas, llega al Pabellón Escénico del Jardín Escénico, a un costado del Auditorio Nacional, con entrada libre. Lo que propone no es una recreación literal, sino una reinterpretación contemporánea que evoca los antiguos panteones de pueblo y las fiestas donde la maroma cobraba vida.


En el centro de la obra está la figura de Manuel Montes, legendario payaso maromero cuya presencia marcó generaciones en la región mixteca. Improvisador de versos, cantor, acróbata y poeta popular, Montes encarnó al personaje principal de la maroma: el que sostiene el espectáculo con palabras repentinas, humor y destreza física. Su historia —incluida una caída del trapecio que transformó en acto cómico— se volvió leyenda y hoy inspira la dramaturgia del montaje.


Esa dramaturgia, escrita por Fernando Reyes Reyes, entrelaza lo real y lo fantástico a través de recursos como el teatro de sombras, el teatro físico y de objetos, la acrobacia de piso y las versadas populares. Para Cristian David, codirector de Idiotas Teatro, la obra se construye desde una imagen poderosa: la serpiente, símbolo de terror, seducción y muerte, que remite tanto a las cuerdas de la maroma tradicional como a la idea de renovación.


Durante 70 minutos, actores, músicos y acróbatas conducen al público por un viaje entre la vida y la muerte, concebido a partir de una investigación profunda en comunidades mixtecas y en archivos de la tradición oral. La obra no solo cuenta una historia: convoca recuerdos, escenas fragmentadas, cuerpos que reaparecen como fantasmas festivos.


La música en vivo es el pulso del espectáculo. Pasatono Orquesta, con más de 27 años de trayectoria, acompaña la escena con un ensamble de diez músicos que combinan violines, jarana, clarinete, metales, contrabajo, batería y guitarra. El resultado es una atmósfera sonora que cruza repertorios tradicionales —chilena, danzón, marcha— con un lenguaje contemporáneo influido por el jazz y la música popular.


En escena, Diego Santana, Cristian David y Fernando Reyes Reyes interpretan a Bombardino, Saturnito y Cascarita, personajes que transitan entre el clown, la pantomima y la acrobacia, siempre en diálogo con la música. El universo visual se completa con las máscaras y el vestuario intervenidos por el pintor oaxaqueño Sergio Hernández, la iluminación de Edgar Mora, el diseño gráfico de Alejandro Magallanes y el vestuario de Azucena Galicia.


Más que un espectáculo, Maroma es un homenaje. A una tradición que marcaba el calendario festivo desde antes de Navidad hasta la Cuaresma. A una forma de entender la fiesta, el duelo y lo sagrado. Y a sus protagonistas, cuyos cuerpos y voces siguen presentes en la memoria colectiva.


“Lo que están por presenciar es un recuerdo”, advierte la obra. Un recuerdo que se mueve, canta, cae y vuelve a levantarse. Como la maroma misma.

jueves, 29 de enero de 2026

Murió Roberto Gallegos, el arqueólogo que abrió las tumbas de Zaachila

1/29/2026 12:40:00 p. m. 0
Murió Roberto Gallegos, el arqueólogo que abrió las tumbas de Zaachila

La arqueología mexicana perdió a una de sus figuras clave. Esta semana falleció Roberto Gallegos Ruiz, investigador cuya obra marcó un antes y un después en el conocimiento de las culturas del sur de México, especialmente por el descubrimiento de las Tumbas I y II de Zaachila, en Oaxaca, realizado en 1962.


La noticia provocó mensajes de despedida entre colegas, exalumnos e instituciones culturales, que coincidieron en señalar su rigor, su vocación docente y la trascendencia de un hallazgo que permitió entender con mayor claridad la relación entre los mundos mixteco y zapoteca.



Fue en Zaachila donde Gallegos dejó la huella más profunda de su carrera. Ahí localizó las tumbas de los señores 9 Flor y 7 Flor, acompañados de una ofrenda excepcional: joyas de oro, piedras preciosas y una pieza que se volvería emblemática, la Copa del Colibrí, una vasija tipo códice de origen mixteco considerada hoy una de las obras maestras de la cerámica policroma prehispánica. Para el propio arqueólogo, ese descubrimiento fue siempre “el trabajo más importante” de su vida.


Nacido en 1932 en Los Reyes Quiahuixtlán, Tlaxcala, Gallegos encontró su vocación desde niño, impulsado por un abuelo apasionado por el pasado prehispánico. Estudió arqueología en la ENAH a partir de 1955 y fue alumno de Román Piña Chan, una de las figuras centrales de la disciplina en el siglo XX.


A lo largo de su trayectoria participó en investigaciones en La Venta, San Lorenzo Tenochtitlán, Palenque, Teopanzolco, Tula, Tizatlán y Mixcoac, y formó parte del equipo que dio forma a las colecciones arqueológicas del Museo Nacional de Antropología durante la década de 1960. Sin embargo, fue Zaachila el sitio que lo colocó definitivamente en la historia de la arqueología mexicana.


En redes sociales y comunicados públicos, colegas y centros de investigación destacaron no solo sus aportaciones académicas, sino su papel como formador de generaciones. Gallegos fue profesor fundador de la Universidad Autónoma Metropolitana y dio clases durante décadas en la UNAM, tanto en la Facultad de Filosofía y Letras como en el Centro de Enseñanza para Extranjeros, donde siguió activo hasta años recientes.


Incluso en la última etapa de su vida continuó involucrado en proyectos de investigación. Uno de ellos fue el estudio de Mixcoac, sitio que consideraba un santuario dedicado a Mixcóatl y cuya preservación defendió como una deuda pendiente con el patrimonio prehispánico de la Ciudad de México.



Reconocido en distintos momentos de su carrera —en Monte Albán, en el Estado de México y en aniversarios del INAH—, Roberto Gallegos deja un legado que va más allá de los homenajes: una tumba abierta en Zaachila que cambió la forma de mirar el pasado oaxaqueño y una larga lista de estudiantes que aprendieron de él a excavar con método, paciencia y respeto.


Su muerte cierra una etapa, pero su trabajo sigue hablando desde la piedra, la cerámica y la memoria profunda del sur de México.